domingo, 12 de diciembre de 2010

El Asirio y La Estrella de Sangre de Nicholas Guild.

Las siguientes novelas están descatalogadas y encontrarlas es súmamente complicado. El designo de los dioses no pretente equipararse a las insignes obras de Nicholas Guild, un verdadero experto en el Mundo Antiguo y en los Asirios, pero sí que los lectores interesados en este tema conozcan una época (hablamos del s.VII a.C.) y imperio que ha sido injustamente relegado al ostracimos. 
«El asirio», espectacular epopeya de amor y conflictos bélicos que se desarrolla durante el siglo VII a. de C, cuando la antigua Asiria se hallaba en la cima de su gloria.

En el palacio real de Nínive, Tiglath Assur y Asarhadón, hermanastros y excelentes amigos, rivalizan por el trono y comparten mujeres, sueños y secretos. Uno de ellos llegará a convertirse en rey de Asiria; el otro, en un legendario guerrero. Según predicen los augurios, su prima, la encantadora princesa Asharhamat, se desposará con el heredero de la corona... Sin embargo se convierte en esposa de uno y amante del otro.

Pero el ansia de poder consume tan febrilmente como el anhelo amoroso. Tras la designación del sucesor, una plaga de suicidios y asesinatos conduce a Asiria al borde de la guerra civil mientras tribus bárbaras invaden el país. Son tiempos terribles en que se suceden traiciones, actos de crueldad, brutales torturas y matanzas sangrientas, y muchos ven sus sueños destrozados. Las pasiones chocan con la política y los hermanos se enfrentan entre sí. Tras la caída de Babilonia se produce el auge de Nínive y se plantea una terrible elección entre la voluntad de los dioses y los deseos de los protagonistas que cambiará el destino de un imperio.

«El asirio», de Nicholas Guild, es una inolvidable epopeya de intrigas amorosas y apasionantes aventuras que discurren en la Asiria de hace veintisiete siglos. Es una novela épica, a la antigua usanza, una novela que te embarga, que te enamora y que te hace sufrir. Probablemente son los dioses quienes escribieron el destino de Tiglath y del país de Assur, pero solo Nicholas Guild es responsable de recrear con maestría la Asiria del siglo VII a.C.

Segunda parte de "El Asirio"


Nicholas Guild retoma las aventuras y desventuras de Tiglath Assur, una vez es exiliado de su patria natal. Puesta su cabeza en venta, tendrá que huir mezclándose con gran cantidad de civilizaciones y culturas, demostrando sus dotes para la diplomacia y el enorme carisma que emana.

Despojado del trono por su hermanastro, condenado a errar por la tierra si logra escapar de los asesinos que le persiguen y compañado únicamente de un leal servidor, Tiglath abandona la histórica ciudad de Nínive, tratando de ponerse a salvo y hacer fortuna, sabedor de que la estrella roja, una marca de nacimiento que ostenta en la palma de la mano como muestra del favor de los dioses, puede asimismo delatarle a sus enemigos. Sus andanzas le conducirán, entre otros lugares, al decadente Egipto, a una fortaleza comercial fenicia y a Sicilia, aterrorizada por un rey bandido, hasta que por fin regresa a Oriente para enfrentarse con su hermano en un encuentro que no sólo decidirá su destino sino el de varios imperios.

Guild, auténtico maestro a la hora de recrear antiguas civilizaciones, esta vez nos prepara un viaje por multitud de parajes cada cual más suculento y maravilloso. De tal manera volveremos a la tierra de Asiria; negociaremos en las calles con los Fenicios; pasaremos sed y tragaremos arena en el desierto del Sinaí; tocaremos el lujo y la pomposidad en el antiguo Egipto, y descubriremos que hubo ejércitos más poderosos que el suyo; formaremos parte de la democracia en Grecia, y trabajaremos la Tierra en las islas Itálicas. En cada uno de sus rincones, en cada uno de sus paisajes y culturas, Guild nos hará tener la sensación de estar allí y en vez de tener un libro entre las manos pensaremos que tenemos una máquina del tiempo.

Una vez más el escritor cala con su escritura nuestro espíritu, las pasiones y los sentimientos a flor de piel, nos hará entender que la vida de ahora y la de hace miles de años eran muy parecidas. El amor se siente igual ahora que antes, al igual que la pena o la alegría. Eso es La Estrella de sangre, un compendio de manifestaciones y sentimientos profundos y humanos verdaderamente emocionantes. 

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